LAMENTABLE PERDIDA:

Falleció a los 83 el querido "Negro" Gianuzzi - Recordamos su "Personaje"

El 12 de diciembre de 2012 publicábamos en Nueva Imagen El Personaje con Raúl "Negro" Guianuzzi. tras su lamentable partida queremos volver a revivir su historia llena de amigos y personajes. hasta siempre negro querido. Nuestro pésame a toda su familia y seres queridos.
miércoles, 20 de octubre de 2021 · 10:20

EL PERSONAJE

Raúl Gianuzzi, media década dedicada a la peluquería y una vida a la amistad

El personaje de esta semana de Nueva Imagen es un hombre que se dedicó prácticamente toda su vida a la peluquería, atendiendo a tres generaciones casarenses. Es esposo de Olga Mengascini, también estilista, y gracias al oficio lograron cosechar muchos amigos. Fanático del Club Huracán, ese fue otro ámbito de sociabilización que le permitió seguir conociendo gente. En la siguiente nota habla sobre toda su vida y los proyectos que aún lleva adelante.

Raúl Gianuzzi tiene 75 años y hace 46 años que está casado con Olga Mengascini, con quien tuvo tres hijos, una mujer, Iris, que vive en Buenos Aires con sus dos nietos y los mellizos Duilio y Cristian que viven en Carlos Casares, siendo que éste último también acaba de ser papá. El personaje se crio en el campo y de ese momento de su vida guarda los mejores recuerdos, relatando que “los vecinos estaban cerca, eran todas chacras chicas y la distancia entre una y otra era de mil metros, así que nos veíamos siempre. Mi familia era muy unida, los fines de semana hacíamos lechones y venían todas las familias que vivían cerca porque además nosotros teníamos cancha de bochas, mis tíos tocaban el bandoneón, yo era chico pero me acuerdo”.

AÑORANZAS DE UN PASADO MEJOR

Sobre cómo eran las relaciones y las personas en ese entonces, dice que “Creo que no había tanta mezquindad como ahora, creo que había más respeto.

El principal juego nuestro era la pelota, la sortija, las mujeres y los varones juntos. Era una vida más sana, no había competencia para ver quién más tenía. El primer juguete que me acuerdo de Reyes era un avioncito a cuerda, lo cuidaba como una reliquia, lo tuve años, éramos muy inocentes.”

LA AMISTAD Y EL AMOR

En ese tiempo, según Raúl, “todos nos hacíamos de novio con una chica del pueblo, directamente ibas a la iglesia y si los padres no te querían, la cosa no iba. En Casares era lo mismo, no existía la droga, éramos sanos y teníamos muchos amigos. Con el matrimonio fuimos igual, siempre rodeados de gente y por mi trabajo tenía muchos amigos”, cuenta feliz de esos momentos.

LA PELUQUERÍA ENTRA A SU VIDA

Sobre este tema, el personaje nos relata que “Cuando me vine a Casares estaba de novio con mi esposa, puse la peluquería al lado del Club Huracán, el club de mis amores. Mi mujer era peluquera, mi viejo era encargado de la fábrica de queso, y yo aprendí con un señor de 9 de Julio los primeros pasos y después me fui a Buenos Aires a hacer cursos de peluquería. En ese tiempo llegó a Argentina un francés que enseñaba y que realmente hizo que aprendiera mucho. Cuando puse la peluquería acá había muy pocas, estaba Pinciaroli, Paván, Lourbet, Ferrante, Turri, Luci, Aroni y creo que Alem también. Habría ocho o nueve peluquerías, contando a los Vazzoler que trabajaban para las damas”.

ESTILISTA DE TRES GENERACIONES

Cuando puso su primera peluquería, Raúl tenía 25 años y según asegura “no me costó tener clientela porque yo siempre venía a Casares, por mi novia y mis amigos, así que me conocían. Hasta el día de hoy sigo trabajando y le corté el pelo a tres generaciones, venía el abuelo, después el padre y ahora el hijo. También viene mucha gente de la zona, de Quiroga, Martínez de Hoz, gente que se acostumbró a venir a acá. También conozco vida y obra de los clientes, me cuentan todo, compartimos la vida. Me pasaba también que me venía a casa, supuestamente terminaba con el trabajo y tenía que ir a abrir de nuevo porque un cliente me llamaba. Ahora desde hace tiempo opté por no hacerlo más, sino vivía adentro de la peluquería. A mis hijos los disfrutaba en las vacaciones porque estaba constantemente trabajando”.

HURACÁN, EL CLUB DE SUS AMORES

El personaje fue además durante prácticamente toda su vida integrante del Club Huracán, del cual fue Presidente. De esa época recuerda que “en mi primer año como Presidente

dijimos de hacer una vaquillona para juntarnos con todos y llegamos a hacer cuatro, eran como 800 personas en el salón del Girasol, un éxito total, cerré la peluquería una semana porque había mucho trabajo que hacer. Las reuniones y las cenas con la gente del club eran hermosas”.

LAS MOTIVACIONES DE HOY

Sobre qué cuestiones quedaron pendientes en su vida, Raúl dice que “Siempre quedan cosas por hacer, muchas que quisiera concretar pero ya no puedo por la edad. Ahora estamos conformando nuevamente la Comisión del Club Independiente, renovando las instalaciones, arreglamos el techo y son cosas que te motivan”.

Este es uno de los proyectos que lleva adelante en cuanto a lo social, pero en lo personal hoy disfruta de sus nietos, quizás más de lo que el tiempo le permitió hacer con sus hijos, según manifestó. El trabajo en la peluquería, el cosechar amigos y ayudar al crecimiento del Club Huracán fueron pilares en su vida, y la familia se incorporó a esa dinámica como parte de lo que era Raúl. 

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